Ser un Robinson más a-mano

Ser un Robinson más a-mano

 

Este poemario “al encuentro del amor”

toca a su fin en desencontrado

encuentro,  perdiendo en el amor,

ganando en el juego de crear

este puñado de poemas que sin

la inspiración que sostuvieron las Musas

hubiera sido imposible recorrer.

 

Igual que Dalí, tuvo en Gala

su mejor inspiración y musa

así Gala, inventó a Dalí, a su imagen,

moldeándolo con sus manos.

así soñaría yo, espero que  no en vano,

que los poemas que escribo

siendo más o menos acertados,

encontraran la musa que no estuviera

con el amor reñida, y como hombre

me creara tendiendo un puente con

mi perdida Isla de Babel,

liberando mi cuerpo encadenado

a la condena  del  ser naufrago,

y hacer  de mi  un Robinson más humano.

 

Así como Gala creo a Dalí,

¿dónde estará el amor

por venir, por inventar, que tenga

a gala  recrearse, creándome a mí?

Javier Porro.  (8-6-13)

A golpe de galope, de lágrima y risa.

A golpe de galope, de lágrima y risa.

 

Has de aprender en carne propia

que si tu alma cae en celada

en un oscuro laberinto sin encontrar

salida, no te valen los golpes afligidos

en el pecho, no te sirve asestar un  golpe

autoritario sobre la mesa de tu pequeño

mundo, solamente acusas, y de qué manera,

el gacho que tú sólo sabes propiciarte directo

a la boca del estómago, donde te quedas

sin resuello, sin palabra, sin aliento.

 

Todo lo poco que has aprendido, ha sido

lágrima a lágrima, golpe a golpe,

pero  también sabes, que como el potro

estas hecho para correr contra viento y marea

para ir hacia la luz riendo, galope a galope,

y la nube negra que muerde tus talones

azuza y espolea tu alma, haciendo

que tu deseo de vivir saque siempre

un cuerpo de ventaja para encontrar la salida

al Laberinto de la muerte y su celada.

 

Más cuando cuándo su mordedura me alcanza

Rompo a escribir, y mientras la nube descarga

a golpe de galope, de lágrima y risa,

el alma toma las riendas galopando al viento y

El cuerpo gana  solera  golpeado por la brisa.

Javier Porro. “De poemas..” (8-6-13)  

Los potros de pura sangre

Los potros de pura sangre

 

 Podemos estar trabados,

trabajados por el  dolor, trastabillados,

caemos, nos rompemos y descoyuntados,

sin corretear pedimos clemencia, y queremos

calmar la infinita sedentaria sed de hacer agua

con un “tiro de gracia” .Pero como sospecho de mí,

y no me acabo de reconocer ni encontrar en mis

horas bajas, comienzo a despotricar

contra mí el primero, va en mi condición, y vierto

lágrimas negras incendiándome a lo bonzo por dentro,

empezando por mi titiritera cabeza de serrín y continuo

por mi cuerpo indefenso e inconsistente como  paja.

 

Tenemos por único recurso, enfebrecida el alma

que nos hace levantarnos y brincar cuando  la muerte

quiere hacer nido y alojarse en las entrañas.

Estamos programados  por no sé qué

deseo inconsciente que nos impide vivir de rodillas

regodearnos en el morder el polvo, y sabemos sacar

nuestra mejor bravura para seguir brincando con la

crin al viento.

 

Es cuestión de rabia pura en vena

que envenena  y fortifica mi  ser

de pura sangre para seguir  correteando libre

sin más divisa que desafiar el desaliento,

Como único amo, como primer mandamiento.

Alma titánica

Alma titánica

 

Cuando la nave de tu vida

tiene por rumbo  un “titanic” alojado

en su entraña destinado a zozobrar,

es cuando  tu alma de titanio ha de maniobrar,

no para desentrañar el inevitable hundimiento,

sino para convertir el trágico estremecimiento

en el tiempo precioso en que te has de reinventar.

 

No es el momento de agitarse, alterarse,

pues con tan presurosa excitación solo

aceleramos el irnos más rápidos a pique, en lugar

de vivir placenteramente la travesía aceptando

nuestro destino como un escollo inexorable.

 

Es el  momento  de bailar, de cantar,

de escribir o de tocar música, aguantando

el chaparrón a pie firme en la cubierta,

mientras demoras el hundimiento,

tú alma “titánica” refulge descubierta.

Javier Porro “De poemas..” (7-5-13)

 

 

Por unas preciosas horas

Por unas preciosas horas

 

Si en la larga y media distancia

ya resplandece tu rostro,

a la corta te transfiguras y luces

como las mejores actrices.

¡Qué bien resistes el plano corto,

que delicia encuadrar tus ojos, el óvalo

de tu cara cuajado de nuevos matices!

 

Qué bien contendieron nuestras lenguas,

la tuya un rio de fuego, la mía

caudalosa agua. Tú trajiste el buen tiempo

Constelando mi alma de estrellas, yo te trasvasé

un río bravo removiendo tus aguas mansas.

 

Aprendí en tu cuerpo las cornadas de la vida,

yo, que presumo de valor torero, tengo limpio

el cuerpo de cicatrices; lástima que no cesa

mi  dolor por la turbia herida de mi alma.

Por unas preciosas horas, descansé en ti,

y en este olvido de mi,  pareció cerrarse de callada.

Javier Porro. “ De Poemas al encuentro..” (30-4-13)

 

 

Mala hierba nunca muere

Mala hierba nunca muere

 

Abrazas mi corazón y en él

te enredas con pasión de hiedra.

Si supieras que soplo, qué respiro,

qué trasplante has operado

haciéndole resurgir de su largo

letargo de piedra.

 

Abrazas mi cuerpo, antes pasto seco

ahora fresca hierba,

Si tú vieras  que contento me trae

sentirte alegre mientras pastas en mi prado

y cómo te revuelcas feliz sobre mi piel

Como buena  mala hierba.

 

Sin embargo, tengo la buena sensación

que los enredados entre la mala maleza

nunca morimos, llevamos grabada a fuego

en la piel del deseo, el orgullo,

la marca  donde nos hierve,

fieramente la grandeza.

Javier Porro. “De poemas..” (21-4-13)

La vida se está poniendo por las nubes.

La vida se está poniendo por las nubes.

 

La vida se está poniendo por las nubes

por eso me estoy haciendo un currante nato

y me mato trabajando como un negro

sobre la  página en blanco.

 

La realidad es que quién no curra no mama,

y es mejor mamar que llorar.

tú te reirás, pero yo sé bien lo caro que

se han puesto los besos,

si  conseguir uno  tuyo ya me cuesta

lo menos diez poemas, y con todo y con eso

yo  sigo escribiendo igual que un poseso.

 

Y cuando llegue hasta cien, si acaso entonces espero

que me puedan tocar, tus ojos y ojeras,

tu pelo, tu cuello y orejas

y entretanto y de paso poderte también rozarte la sien.

 

Si después de tanto escribir como

un condenado a galera ya  harto y cansado

de sufrir tanta pena me conceden  al fin la profunda escalera

para poder acceder hasta el centro sagrado de ti

donde tu enigma  bulle en ascuas

y de pronto el vuelo levantas como movida

por un sutil resorte que tensa y recorre tu cuerpo,

Y te hace reír de alegría, entonces amiga mía

Se acabó la cuaresma, estás viviendo la Pascua.

“La vida se está poniendo por las nubes,

Y el alma   va navegando por el cielo.”

Javier Porro. “De poemas..” (19-4-13)

Tiritan mis huesos.

Tiritan mis huesos.

 

Me inflamas mi ego, mandándome besos

me colmas de flores,

apaciguas mi alma y calmas mi sed.

 

Sin embargo,

clama mi deseo, palpita mi carne

tiritan mis huesos.

 

Sólo, sin ti

se aguan mis versos, hundiéndome

como barquito de papel.

Javier Porro. “poemas..” (19-4-13)

El deseo como potro desbocado

El deseo como potro desbocado

 

Que esté por el Amor Cortés

no quita sino que pone valiente

este deseo mío que por encarnado

ha convertido  mi vida en una apuesta al rojo.

Podrá quedar mi cuerpo maniatado,

mi lengua amordazada,

y mi alma evadirse encandilada, pero este

deseo traidor no me da tregua ni descanso,

levanta cualquier añagaza o subterfugio,

me deja desamparado y sin refugio.

 

Sigue como un sabueso el rastro de mujer,

quiere morder y hacer mella en su esencia

de la mujer que huidiza quisiera ser,

pero yo bien lo siento, mi deseo de hombre

sigue la estela, la estrella,  de tu ausencia.

es mi aliento, mi alimento.

 

Podrá enlentecerse mi corazón desbocado,

mi cuerpo podrá adormecerse como si

estuviera encorsetado, pero ay mi deseo

rompe las costuras y ahí te espera,

te cita como mujer por lo valiente

por un costado, por el otro manda

y templa el ímpetu caliente

cuando poetiza el alma enajenada.      

Estar vivo a cada instante

Estar vivo a cada instante

 

No he venido a morir lentamente

tampoco a vivir de modo atropellado,

simplemente aspiro a vivir, a dar cuenta

del  deseo de estar vivo a cada instante.

 

Tensando el arco de la  vida

es como mejor encuentro la alegría;

sé de sobra que es un adiestramiento inútil,

que Aquiles no alcanza nunca a la tortuga

como las flechas de Cupido

nunca aciertan en el blanco.

Me satisfacen los retos difíciles,

no cejar en el empeño

atraído por  hacer surgir la posibilidad

que se sabe  imposible en el fondo.

 

Mi flecha ya va en camino,

son como versos lanzados al viento

con los que quiero mostrar mis mejores galas,

mi tesoro, mi “agalma”.

Y al llegar a su destino

como un perfecto bipolar, estoy

tan triste como contento,

por  haber  fallado acertando dando

con este poema en el negro sobre blanco;

ahí justo en el centro donde se socava

el vacio que destensa y oxigena  mi alma.