La voz del autista a partir de M.Egg (Caso de Birger Sellin)

La voz del autista en tanto d-enunciacion del Goce.

 

Al hilo del trabajo sobre  el seminario “el autista y su voz” y a partir de las directrices de J. C. Maleval, he decidido tomar el caso de Birger Sellin a partir de las referencias de Martin Egg y algunas observaciones sobre su texto “Quierodejardeser undentrodemi”.

Algunas preguntas previas para orientarme irían por estos derroteros:

  • A partir del presente caso poder precisar mejor la distinción entre psicosis y autismo, ya que si en ambos casos podemos hablar de la forclusión del sujeto en tanto en tanto su lugar es el de estar atrapado como siendo el falo de la madre, o estando en posición de objeto respecto del goce del Otro, constituyendo un modo radical de defensa respecto de la Castración del Otro.

Si en la psicosis, como así testimonia el caso Schreber, se trata de ponerse al servicio del goce del Otro, “gozar como gozaría una mujer en el coito siendo la mujer de Dios” como sería la formula del delirio, en el autismo no habría un goce respecto de otro, sino que podría hablarse de un goce Otro,  en el sentido que el autista o bien no es nadie si se refugia en el mutismo o bien si es verboso, sus dichos son los mismos que podrían ser dichos por Otro.

En cierta medida creo que podría compararse el autismo con un caso de melancolía extrema, en cuanto a la total incapacidad para romper la simbiosis que hace posible la existencia subjetiva. La sombra del “yo” o el exceso del goce del otro cae sobre el autista quedando incorporado ese Otro, de modo que podría resumir el autismo bajo esta doble formula “el yo es Otro” en su versión verbosa, “imposible constitución del yo en tanto goce Otro”. Goce más anclado en lo real y con gran dificultad de ser simbolizado.

  • Otro punto que quisiera con este trabajo desentrañar algo más es como siguiendo a Maleval el autista no cede su goce vocal, su goce oral. Es decir si hay un goce por el mero hecho de ser seres hablantes, el autista en su modalidad mutista o verbosa, borra dicho goce por omisión, negándose a hablar, a expresarse a través de la enunciación de lo que dice, o por el contrario enunciando, diciendo pero mediante dichos que no hace suyos, que no le son propios ni se los puede apropiar, en tanto recita los dichos de otros. En ambos casos la operación es la misma es el modo de exponer y revelar su ausencia de sujeto deseante en tanto su carácter estar forjado como una coraza defensiva donde dicho sujeto está desde el origen excluido.

El autista con esta operación defensiva quedaría cortado del circuito de la demanda del Otro,  tanto respecto de la pulsión oral, ya sea negándose a hablar o siendo hablado por Otro, como de la pulsión invocante negándose a escuchar o haciéndose oir en tanto Otro.

  • A partir del punto anterior que enfatizaba Maleval como el trastorno de la enunciación (donde hay denuncia implícita del goce y a la vez no renuncia al goce), me ha interesado el caso de Birger Sellin por esta primera distinción del autista como sujeto inmerso en el lenguaje pero resistente a ultranza a dejarse impregnar por los efectos de “lalengua” en el cuerpo que nos permitiría hablar de un goce propio, singular, pulsional, que tienen anclaje en alguna zona del cuerpo.

Al no poder hablarse en el autista de goce fálico y si de un goce Otro (¿un goce que tendría alguna relación con el goce místico o femenino?), un goce ajeno, extraño, pero que en lugar de ser éxtimo, pudiendo estar dentro y fuera, ha quedado encapsulado en el cuerpo del autista de ahí que sea paradójico el título de “Quierodejar deser undentrode mi”

 

Historia de Birger Sellin (nace en Febrero -73)

-En los primeros 18m. no presenta ningún problema y habla muy tempranamente.

-Cuando se intenta que vaya a la guardería, y la madre lo va a buscar al mediodía grita “como si lo estuvieran degollando”. Al repetirse esta situación decidieron no llevarlo más.

-Después de poco tiempo enferma de otitis y ataque de vómitos. Tres meses después parece superada, pero Birger se ha vuelto otro: se pone a gritar cada vez que sale de casa y tiene crisis de pánico frente a otros niños.

-Dice solo algunas palabras, su vocabulario se vuelve más limitado, hasta que un día enmudece. Ya no reacciona ante la presencia de sus padres y evita cualquier contacto visual.

-Finalmente se le diagnostica “Autismo Infantil”.

-Desarrolla estereotipias, se atrinchera detrás de montones de libros o cubos con los que levanta muros. Otra nueva estereotipia es la de deslizar entre los dedos bolas de cristal durante horas. Debajo de la mesa con sus bolas pasa desapercibido. No muestra interés por los contenidos escolares.

-Muestra una habilidad especial aunque haya centenares de bolitas, se da cuenta inmediatamente cuando falta una, se pone inquieto y la busca hasta encontrarla. Una vez jugando su padre le retira una y Birger dice ¡Devuélveme la bolita! Es la única frase que pronuncia desde su mutismo.

-Con la pubertad Birger se vuelve más difícil. Si al principio se le describe como un chico mudo, pero relativamente sociable, ahora está siempre agitado, grita imprevisiblemente, se muerde y se pellizca hasta sangrar, se orina, ataques de bulimia y grandes escenas que provoca en los padres reacciones incontrolables.

-A los 16 años empieza a escaparse y ha de intervenir la fuerza pública para retenerlo.

-En el 90 a los 17 años descubren por una logopeda la “comunicación facilitada” que se aplica a sujetos con bloqueos neuromotores como pacientes con parálisis espásticas.

-Los padres con este método descubren en su hijo una actividad mental con pensamientos muy profundos, en claro contraste con el comportamiento que adopta muchas veces de un niño pequeño.

– Por medio de la escritura encuentra el modo de pasar de   un pensamientos forzado y repetitivo a la posibilidad de articular con ritmo lento, letra por letra, palabra por palabra y poner de esta manera un  freno a un pensamiento huidizo.

Respecto de los tres puntos enumerados, 1) el autismo respecto de la psicosis como un goce del Otro pero sin el Otro en la medida que la sombra del Otro eclipsa al sujeto y se apodera del autista en tanto objeto. 2) el autismo como un modo de hacer de la voz un objeto al servicio de preservar el goce, no enunciándolo en el mutismo o con un enunciado inexpresivo que no deja mostrar el goce. 3)Si el autista está inmerso en el lenguaje tenemos por un lado la voz como un objeto real mediante el cual retiene o no renuncia al goce, por otro lado y en la medida que dicha voz es incapaz de ser articulada a “lalengua” al significante polisémico con un significado no univoco.

Es por esta vía de la no inserción, de la desvinculación de la voz con un significante que apunte a un  significado por descifrar, que la operación del autista en el caso de Birger es la de vincular la voz, el lenguaje en tanto pensamiento, actividad mental a la letra, y no tanto porque la letra o la palabra escrita confiera un significado concreto y unívoco. Según Miller ¿Qué es lo que llamamos letra? La letra es un signo, no define su efecto de significado sino su naturaleza de objeto.

La escritura de Birger rica en neologismos es una modalidad no delirante de sustraerse al goce invasivo y persecutorio del Otro. Frente al “sinsentido” la escritura es un islote de sentido y aligera la angustia que le invade.

Describe de forma muy poética el pasaje del real de la angustia a los simbólico: (pag. 30 M.Egge) :

“Sabes de verdad como una angustia en lo profundo de un individuo está radicada como roe a un individuo.

Como la angustia por un instante se desvanece

Una luz total e inmensa en la oscuridad total”

A pesar del trabajo de la escritura, no siempre consigue dominar la angustia porque “la angustia de la angustia en el fondo siempre está”.

Las preguntas que surgen a partir de la lectura del libro de Birger Sellin, según M. Egg son fundamentalmente tres:

  1. ¿por qué Birger escribe pero no habla’ ¿Qué efecto diferente tienen para él el significante y la letra? .
  2. ¿Por qué Birger necesita la presencia del facilitador durante la escritura?
  3. ¿Por qué la escritura tiene un efecto desangustiante, pero también le trae dificultades, le agita?

Lo que normalmente hace nudo entre significante y sentido se desata, como si el hablar y el pensar estuviesen ligado a un goce que en su repetirse vertiginoso se transforma en un fuera de sentido. Hay una invasión de goce irrefrenable, que más alla del sentido expresado, se introduce en la dimensión angustiante de lo real. Hemos visto como la escritura tienen para él una función contenedora y de ordenación del pensamiento.

Para Birger la escritura es un intento de escribir la huella del sujeto, de separarlo del Otro del significante y de su goce, condensándolo en una letra pero no lo consigue completamente.

Seguramente él está en condiciones de escribir que la madre se ha ido, pero eso no quita que su problema sea la presencia del Otro, del que no logra separarse. Cuando la relación simbiótica con el Otro materno vacila, se introduce la angustia.

Respecto de la tercera pregunta, en relación con la función pacificadora de la escritura y por otro lado reintroduce la angustia.

En la búsqueda de una verdad absoluta, Birger no puede apoyarse en el Otro en tanto faltante, A tachado. El Otro para él no esta connotado con su falta sino con su presencia. La escritura encauza para él el goce, pero en la búsqueda de la verdad, el sujeto choca con la falta del Otro  barrado en el cual esa verdad podría inscribirse. Si la verdad no encuentra su lugar, la escritura no logra producir un verdadero anudamiento que tengan función de suplencia.

 

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